Blue Brain Projet conocido por sus siglas (BBP) anuncia un nuevo proyecto: Crear un cerebro artificial en los próximos diez años, según asegura el científico Henry Markram.
La conferencia sobre tecnología TED Global celebrada en Oxford, Inglaterra trajo a la escena el controversial e innovador descubrimiento.
Gráfica muestra cuando Markram anuncia que reconstruyó partes del cerebro de una rata. Para crear cada neurona artificial se requiere una laptops.
(Foto: TED / J.D. Davidson)
PROYECTO SUIZO
El gobierno de Suiza esta detrás del financiamiento del BBP cuyo objetivo es construir una copia artificial del cerebro de los mamíferos, el cual funciona como un proyecto científico internacional y como complemento recibe donaciones particulares, aunque no se precisa cuales intereses están detrás del empeño.
TRATAMIENTO DE ENFERMEDADES MENTALES
Según Markram, además de ayudar a comprender los mecanismos del cerebro, el proyecto puede dar nuevas pistas para entender los problemas mentales y para desarrollar los tratamientos para tratarlos, pero el científico no aclara cuales consecuencias puede traer el acceso de la ciencia a la manipulación del cerebro humano en el orden personal, financiero, político y militar.
"Cerca de dos mil millones de personas en el mundo sufren desórdenes mentales", dijo Markram a los asistentes a la conferencia, para restar importancia al desafío que representa crear un hombre artificial, sin imagen, ni semejanza al creado por Dios, uno de los posibles usos no médicos del descubrimiento.
ESTUDIO DEL PENSAMIENTO
Ahora su grupo de científicos está concentrado en la columna neocortical, conocida como neocórtex (la capa del cerebro responsable de funciones superiores como el pensamiento consciente).
Durante los últimos 15 años, el profesor Markram y sus colegas han logrado descifrar la estructura de la columna neocortical.
DIEZ MIL LAPTOPS
El proyecto trabaja con un modelo de software que reproduce decenas de miles de neuronas, todas diferentes entre sí, y que les ayudó a construir, artificialmente.
"Precisaríamos una laptop por cada neurona", dice el científico. "Por lo tanto, precisaríamos diez mil laptops" para completar la copia de un cerebro.
En cambio, el equipo utiliza una supercomputadora IBM con diez mil procesadores.
Las simulaciones comenzaron a dar pistas a los investigadores sobre el funcionamiento del cerebro. Por ejemplo, pueden mostrar al cerebro una imagen, como una flor, y seguir la actividad eléctrica de la máquina, o sea, ver cómo se hace la representación de la imagen.
"Se estimula al sistema y éste crea su propia representación", explica Markram.
El objetivo es extraer esta representación y repetirla, de manera que los investigadores puedan ver directamente cómo funciona el cerebro.
No es ciencia ficción, es una incognita plantada en la naturaleza de la humanidad.
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