La humanidad no ha podido derrotar la eterna enfermedad viral conocida como gripe o flu en sus diversas variantes. Creo que no hay una sola persona, en el mundo, que no haya tenido un molesto catarro leve o de complicaciones mayores.
Hasta ahora se trataba de un tipo de gripe estacionaria que afecta más a las personas, generalmente, en el invierno. Muchos han muertos por esa causa.
La última versión del virus se conoció inicialmente como gripe porcina, luego fue desmarcada de los cerdos y catalogada como A/H1N1.
Después de reportarse los primeros casos y los fallecidos se ha desatado la más aguda controversia entre el mundo científico y académico debido al origen de la enfermedad.
Salto al ruedo público la pregunta: ¿Vacunarse o no vacunarse?
Es cierto que hay escepticismo-entre una buena parte de la población mundial-debido a la fabricación, a marcha forzada, de una vacuna.
La monja Española y doctora en medicina Teresa Forcades, según su opinión, no descarta las versiones de una conspiración de los peores intereses especiales globales y grupos que quieren dominar al mundo. Una manera de alcanzarlo es por intermedio del control poblacional a través de la difusión de enfermedades mortales, es decir una guerra biológica secreta.
Hay muchas razones para sospechar. Aunque la monja no hace énfasis-durante su argumentación-
que el virus este relacionado con un plan de exterminio masivo, sino en las evidencias absolutamente fundamentadas que denuncian la fabricación en laboratorio intencional o no del virus A/H1N1.
Dice la hermana Forcades que la revista británica The New England Journal of Medicine asegura que la gripe H1N1 existió en la pandemia del año 1918, la cual dejo más de veinte millones de muertos y que a mediados de los años cincuenta desapareció como enfermedad activa. No reaparece hasta que en 1977 cuando un equipo de investigadores logro tomar una cepa viral conservadas de ese virus de una mujer esquimal que falleció debido a esa causa, pero que permaneció bajo congelación.
La monja Teresa Forcades no aclara-quienes y con cuáles-fines desenterraron el cadáver de la mujer esquimal, ni por qué es necesario revivir un virus con una tasa de mortalidad tan alta.
Luego los laboratorios norteamericanos Baxter (ahora bajo investigación) enviaron a su filiar de Austria en Europa unos 72 kilogramos de material de vacunación para prevenir la gripe regular que se traduciría en millones de dosis destinadas a unos dieciséis laboratorios de unos cuatro países del viejo continente: Austria, Eslovenia, Alemania y la Republica Checa.
Fue en ese ultimo país en los laboratorios Bio Tes donde un técnico-por iniciativa propia antes de vacunar a la población-realizo una prueba de extra seguridad al material enviado por Baxter y el resultado fueron dosis con "mezclas con dos virus vivos sin atenuar con tratamientos de radiación" como establecen los protocolos médicos, lo que dio lugar a un tipo de vacuna contaminada. Un verdadero escándalo.
Las dosis examinadas contenían una cepa viva de la gripe aviar con otra del virus de la gripe estacional al mezclarse se recombinaron para dar lugar a lo que hoy se conoce como un nuevo virus A/H1N1 que al ser inyectada a los hurones que se utilizan como animales de prueba, les produjo la muerte inmediata.
Inmediatamente la comunidad científica se pregunta:
Mala intención o casualidad en el material mortal para vacunas distribuido por Baxter?
Si el virus simple-H1N1-cobro más de veinte millones de víctimas mortales en 1918, cuantas persona pueden morir-ahora-con ese virus modificado y convertido en A/H1N1?
Otro hecho, poco casual, en el ámbito político, es el cambio de definición de la calificación de pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus recomendaciones (no vinculantes) a (obligatorias) para las naciones integrantes.
En los Estados Unidos en Junio del 2009 con unos veinte casos reportados y sin ninguna muerte se declara apresuradamente: Estado de Emergencia Nacional por el Centro Nacional de Control de Enfermedades.
La desconfianza del público-con relación a la vacuna-crece por el hecho, sin precedente, que haya que convivir en su cuerpo con tres dosis de vacunas para una misma enfermedad, cuando es notoriamente conocido que las vacunas contienen pequeñas dosis del virus vivo, lo cual impide saber la reacción del organismo humano a tan singular coctel y sus efectos secundarios.
Con tales argumentos no es difícil identificar a los actores descritos en el video:
Los inescrupulosos laboratorios quieren enfermar al mundo para garantizar sus clientes. (Es posible, pero poco probable por el costo a pagar en caso de ser descubiertos
Casualidad o mala intención no hace diferencia con las extravagantes ganancias por la venta de la vacuna, al comprobarse que la producción no alcanza a cubrir la demanda. ¿Quienes son los inversionistas que están detrás de tan lucrativo negocio?
La víctima: La población mundial. (Aunque el virus de la nueva gripe no distingue entre presidentes, príncipes, señoras, señores y gente de a pie)
Robin Health: Una monja-doctora cuyo vídeo salvará el planeta al darle información a los ciudadanos sobre el peligro de convivir con tres virus vivos contra una misma enfermedad: H1N1. (No se sabe a ciencia cierta quienes le dan el espaldarazo al empeño informativo de la doctora Forcades. ¿Será el Vaticano que la utiliza como su ventrículo)
La incógnita: (?) ¿Cómo los países pobres pueden comprar esas vacunas para proteger al total de la población. Que acciones políticas y militares se pueden tomar contra las naciones que se nieguen a inmunizar a sus nacionales y que hacer-desde el punto de vista legal-con el ciudadano que no quiere inyectarse la vacuna o el que no tiene dinero para adquirir esos servicios médicos.
¿Qué tipo de cuarentena o restricciones a los viajes se aplicaran para impedir el contagio y cuáles pueden ser las repercusiones para la economía?
Con que recursos se indemnizaran las víctimas en caso de probarse que estas vacunas estén mortal e intencionalmente contaminadas.
En el vídeo la doctora Forcades hace un recuento del vía crucy de este nuevo virus con dos ventajas mediáticas a su favor: Su condición de monja, lo cual capitaliza cierta credibilidad y su formación profesional como medico altamente calificada pues es graduada con un doctorado de Salud Pública de la Universidad de Barcelona, España y un doctorado de State Univesity of New York.
De la veracidad de las afirmaciones de la monja-doctora Teresa Forcades, solo el tiempo y las investigaciones medicas se encargaran de reafirmar o desmentir, pero es difícil de descartar ese punto de vista, pues lo debe tomar en consideración toda persona que tiene la intención de vacunarse contra el flu común y el virus de la gripe A/H1N1 y especialmente cuando decidan inmunizar a los niños.