
Siembran las dictaduras totalitarias, de derecha o izquierda, el miedo como arma principal al servicio de la opresión.
El miedo es primero utilizado para neutralizar a quienes se le oponen y cuando fracasan utilizan el terror, la tortura y el asesinato hasta exterminarlos.
Unsa tarja con las palabras de Fidel Castro lo acusa y ratifica que jamas la historia lo podra absolver
El mártir Orlando Zapata Tamayo. Nunca tuvo miedo. La dictadura no lo pudo conseguir, aunque no escatimo rudeza para doblegarlo, por su doble condición de hombre de pensamiento libre y por negro.
Orlando Zapata Tamayo perdió el temor, supero el terrorismo de Estado y el hambre. No claudico ante las golpizas de sus verdugos y hasta la vital necesidad de tomar agua, negada por más de una semana una de las causas que le condujo, sin regreso, a la muerte en manos de sus carceleros y asesinos.
La muerte de Zapata-Tamayo es el caso más reciente del holocausto que padece el pueblo de Cuba de parte del desgobierno de Fidel y Raúl Castro, con su afán de dictadura comunista imperecedera, supuestamente sin fecha de vencimiento.
Quieren sembrar a toda costa y costo en el pueblo el terror, el miedo, la inercia.
Pedro Luis Boitel antecedió a Zapata en la entrega de su vida por la causa de la libertad de Cuba en una huelga de hambre.
Quien sabe cuantos cubanos también han fallecido en la ergástulas castristas al amparo de la censura y la falta de libertad de información impuesta en la Isla por la pentarquía comunista: Fidel y Raúl Castro, El Partido Comunista, El Gobierno, Las Fuerzas Armadas y el Ministerio del Interior. Una maquinaria de represión que supera la del español Valeriano Wayler que arrazo con la Isla con el propósito de eliminar la insurrección mambisa en el siglo XIX.
En esta ocasión el asesinato de Orlando Zapata Tamayo no quedo impune, las redes de comunicación social, los titulares de todos los periódicos y medios de comunicación-decentes del mundo-condenan al régimen de los Castro por tan monstruoso asesinato.
Los gobiernos lo hacen también a nivel planetario, unos por vocación y prácticas democraticas, otros porque ya no pueden vestir el traje de celestinas complices de una dictadura de más de medio siglo.
La poca escoria política del mundo esta en silencio: Chavez de Venezuela, Correa de Ecuador, Evo Morales de Bolivia, Daniel Ortega de Nicaragua. Los compañeros Rusos, los Iranies, los Chinos, los Vietnamitas, los anti-yanquis mexicanos y otros pocos que no pueden ver en el hojo ajeno la paja, porque la viga en el suyo es igual o peor.
Pero el ejemplo de Orlando Zapata Tamayo se multiplica en el pueblo de Cuba.Su sacrificio perdura: Zapata vive, y la dictadura fracasada colapsa.
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